Radiación en la cocina

Si han cesado tus dolores de cabeza desde que dejaste los teléfonos móviles, routers inalámbricos, portátil y ipad, si los vecinos descansan mejor después de parar aquella antena de telefonía…. qué haces calentando tu comida en el microondas? El hecho de que estos dispositivos se encuentren por todas partes no los convierte en algo seguro. Alrededor del 90% de los hogares americanos usan microondas para acelerar la preparación de comidas tanto frescas como precocinadas. Junto con los teléfonos móviles, los teléfonos inalámbricos y los routers inalámbricos, el zumbido regular del microondas inunda las casas con ondas que ahogan los sutiles susurros electromagnéticos dentro y entre nuestras células y tejidos.

El canadiense Chris Anderson, especialista en radiación, descubrió que las emisiones del microondas de su cocina llegaban hasta su dormitorio, situado a más de treinta pies de distancia.

Los niños que miran cómo se hacen las palomitas con la cara pegada al cristal del microondas, además de recibir la radiación, también ingerirán dioxinas liberadas por los envases de este tipo de alimentos, como las palomitas o las pizzas. Las gotas de químicos que contaminan los alimentos también producen cáncer y esterilidad.

Esto se supo hace diez años gracias a las investigaciones que realizó Claire Nelson junto a un equipo afiliado a la food and drug administration (FDA) para la Investigación Toxicológica de Arkansas. Después de probar cuatro envases de plástico distintos, descubrieron que el DEHA pasa a los alimentos cocinados en el microondas a niveles de 10.000 veces los permitidos por la FDA.
También se han identificado “xenoestrogenos” liberados del plástico, cuyas gotas caen sobre la comida; los xenoestrógenos están ligados al cáncer de pecho y a la reducción del número de espermatozoides.
La FDA ignoró estos descubrimientos. A pesar de que el químico DEHA, (utilizado para hacer plástico flexible) es considerado oficialmente como cancerígeno, las autoridades se han cuidado de evitar nuevos estudios acerca de los envases de comida utilizados en el microondas.
Incluso introducir verduras peladas es peligroso. En otro de los experimentos realizados al respecto, se dividió a veinte voluntarios en dos grupos que permanecieron en ayunas durante diez días, después se les proporcionaron los mismos alimentos, con una diferencia: uno de los grupos ingería las verduras al vapor y el otro verduras cocinadas en el microondas. Diez días después, las pruebas médicas mostraron que las enzimas y proteínas de la comida del microondas estaban “desfiguradas” a nivel molecular, ni siquiera podían ser reconocidas ni absorbidas por el cuerpo de los voluntarios. Los análisis con ultrasonidos de diez personas que presentaban problemas de estómago, también revelaron partículas de plástico procedentes de las paredes de plástico del horno microondas que estaban adheridas al colon de los diez pacientes.
Será mera coincidencia que el alarmante aumento del cáncer de colon en EEUU se corresponda con la popularidad sin precedentes del uso de los microondas?
El centro federal de investigación para la nutrición en Alemania también demostró que la radiación del microondas conducía a la formación de “productos radiológicos únicos”, que causan serios problemas de salud. Uno de los químicos, conocido como 2-DCB, produce serias lesiones en el cólon.
Tanto la comida como la bebida del microondas alteran el ADN; las microondas alteran la polaridad del magnetismo en el corazón y el cerebro, (que nos ayuda por ejemplo a orientarnos). Del mismo modo, el voltaje celular disminuye de forma drástica durante la exposición a las ondas, impidiendo que los nutrientes pasen a las membranas celulares.
Los nazis fueron los primeros en experimentar con los efectos de la comida en el microondas; la investigación del tercer reich fue tan alarmante, que los documentos fueron confiscados por el gobierno de EEUU y clasificados de inmediato tras la rendición del ejército alemán.
Los teléfonos actuales y los microondas operan a 2.45 gigahertzios; esto significa que las ondas electromagnéticas golpean cada célula 2.45 billones de veces por segundo. Se le denomina el síndrome de las “células agitadas”; ninguna membrana celular puede resistir a este “latigazo” que afecta a las dobles cadenas del adn. El cuerpo humano no puede reparar la rotura de una doble cadena de adn.
Desde 1957 hasta el final de la guerra fría, los investigadores soviéticos analizaron la comida del microondas; éstas fueron algunas de sus conclusiones:
– las ondas provocan formaciones cancerígenas en la carne
– transforman en cancerígenos algunos de los aminoácidos de los cereales y de la leche
– las frutas descongeladas con el microondas sufren una alteración en sus alcaloides convirtiéndose en cancerígenos
– los valores nutricionales se vieron reducidos en más del 90% de los productos testados.
– ninguna vitamina ni mineral pueden ser digeridos.
Por otra parte, las ondas causan disfunciones en el sistema linfático, reducción de la capacidad del cuerpo para protegerse de agentes cancerígenos, problemas en el sistema digestivo…
La idea de utilizar los microondas en casa para calentar la comida fue de un técnico de Raytheon, llamado Percy Spencer, tras advertir que la barra de chocolate de su bolsillo se derretía al pasar por delante de un radar activo…
Si la gente a tu alrededor actúa como si tuviesen el cerebro dañado, es porque lo tienen… hace casi 50 años, los científicos rusos descubrieron que las personas expuestas a las ondas presentaban anomalías en las ondas cerebrales. En cuestión de minutos, estas interferencias electromagnéticas provocan pérdida de memoria y problemas de concentración. La depresión, los pensamientos incoherentes y los trastornos del sueño suelen ser lo siguiente..
Por si todo esto fuera poco, la comida “cortocircuita” los impulsos eléctricos del cerebro y desmagnetiza los tejidos, provocando pérdida de memoria y desórdenes de atención, incrementando la irritabilidad, la depresión, desconectando pensamientos y provocando problemas en el sueño. Disminuye el colesterol bueno y aumenta el malo, se producen reducciones significativas en los glóbulos rojos, así como las células encargadas de luchar contra las infecciones. A menudo se hallan signos de “envenenamiento y lesiones celulares”.
Los daños de los campos de microondas se dan además en el sistema nervioso, que es el que gobierna de modo virtual, toda la actividad del cuerpo humano

Fuente:

http://willthomasonline.net/Secrets_Of_Microwave_Cooking_Re.html

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2 pensamientos en “Radiación en la cocina

  1. Buenas!
    Voy a dejar por aquí un pequeño truco para saber si tu microondas está bien aislado o por el contrario deja escapar la radiación…
    Con el microondas apagado (ni se le ocurra a nadie darle a la rosca!!) meter un teléfono móvil, cerrar la puerta, y llamar desde fuera. Si el teléfono da apagado o fuera de cobertura, el sistema de contención de ondas del micro funciona correctamente y, con la puerta cerrada, no es probable que te llegue radiación del interior cuando estás calentando la comida.
    Si a alguien le da miedo meter su móvil, por si se estropea, la prueba se puede hacer también con una radio (en plan transistor) metiéndola encendida al micro, y si solo se oyen interferencias, es que el sistema de contención va bien…
    Esto es porque las ondas de radio y las microondas son muy parecidas energéticamente hablando, y si unas no atraviesan el sistema de contención, tampoco lo harán las otras.
    Espero que os sirva!!

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